Notaba el aire frio en mis brazos desnudos. Me resisto aun a que ya viene el otoño, un escalofrio me ha recorrido la espalda y me imagino que se me deben haber erizado los pelitos.
En frente se veian las torres de Santa Maria como una silueta oscura llena de grajos que dormitaban invisibles y el cielo como decorado de fondo de un precioso color casi carmin tirando a violeta, y por encima cada vez azulandose mas y encendida de amarillo anaranjado una estrella grande y brillante. Por la izquierda el azul era oscuro pintado de puntos brillantes muy brillantes que anunciaban el rocio de la proxima madrugada.
Y me he parado como un bobo que no ha visto nunca semejante cuadro. Porque quizas algun dia ya no podre verlo y es algo muy importante a lo que a fuerza de ver un dia tras otro no le doy, o no le damos importancia porque no cuesta nada y siempre estara ahi.
Es que venia del super. . .
En frente se veian las torres de Santa Maria como una silueta oscura llena de grajos que dormitaban invisibles y el cielo como decorado de fondo de un precioso color casi carmin tirando a violeta, y por encima cada vez azulandose mas y encendida de amarillo anaranjado una estrella grande y brillante. Por la izquierda el azul era oscuro pintado de puntos brillantes muy brillantes que anunciaban el rocio de la proxima madrugada.
Y me he parado como un bobo que no ha visto nunca semejante cuadro. Porque quizas algun dia ya no podre verlo y es algo muy importante a lo que a fuerza de ver un dia tras otro no le doy, o no le damos importancia porque no cuesta nada y siempre estara ahi.
Es que venia del super. . .

2 comentarios:
Y me quedé con las ganas de ver la foto..
Lo que ocurre Tony, es que a veces lo más cotidiano es el realmente momento de perfección en tu dia a dia. Así es, sólo a veces.
Besos :-*
Pues en eso tienes razón, hay que mirar más profundamente a nuestro alrededor, no vaya a desaparecer un día. Con lo bonito que es el otoño... besos.
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